Nuevo Laredo; Tamaulipas:

Eduardo Anaya Hernández, luego de estar cinco años al frente de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), renunció al puesto a finales de febrero argumentando asuntos personales.

Desde entonces, el módulo operaba literalmente de manera normal, alcanzando a procesar 30 expedientes durante enero hasta abril.

Personal que laboraba en esta oficina, informó que cerrará definitivamente por disposiciones emitidas desde Ciudad Victoria; por lo tanto, todos los expedientes quedaron archivados, dejando desprotegido al consumidor en Nuevo Laredo.

Anaya Hernández al momento de dejar el cargo, señaló que el módulo operaba con muchos limitantes ya que no contaban con inspectores, salvo aquellos que ocasionalmente enviaban de la subdelegación ubicada en Reynosa.

En Nuevo Laredo, la PROFECO tenía un importante flujo de visitantes, los cuales ahora quedaran sin atención, ya que el mismo personal que archiva los expedientes, no tiene mayor información de lo que sucederá.

La PROFECO en el 2008, tenía oficinas de subdelegación en esta frontera, pero en el Gobierno de Enrique Peña Nieto, se convirtieron en un módulo y la subdelegación se encontraba en Reynosa.

En el actual Gobierno Federal, el módulo es cerrado y los expedientes que aún estaban en proceso, terminarán en una bodega.